Hepatitis B

Las enfermedades infecciosas pueden poner en riesgo tu embarazo, afectando la salud de tu bebé. La hepatitis B es una de estas enfermedades y puede tener consecuencias muy serias si no es diagnosticada a tiempo.

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Esta enfermedad consiste en la inflamación del hígado provocada por un agente infeccioso, el virus de la hepatitis B (VHB). Se trata de un virus que comparte las mismas vías de contagio que el VIH (las relaciones sexuales sin condón, las transfusiones con sangre contaminada por el virus, los órganos trasplantados y de madre a bebé en embarazo y lactancia).

 

Si bien se trata de una hepatitis viral, es sensiblemente diferente por sus características a la más común y frecuente hepatitis A. La hepatitis B tiene un período de incubación largo, de 2 a 3 meses. Los síntomas iniciales pueden confundirse con los de una gripe, malestar general, decaimiento, dolor de cabeza, etc. Lueg            o de esta etapa puede aparecer la ictericia (coloración amarillenta de la piel y las mucosas) y mejorar el resto de los síntomas. Esta etapa aguda puede resolverse sin secuelas, o evolucionar a la cronicidad (10 % de los casos), con el consiguiente riesgo de desarrollar con los años una cirrosis hepática y/o cáncer de hígado.

 

Riesgos para el embarazo

 

La hepatitis B puede ser transmitida por la madre a su bebé durante el embarazo, en el momento del parto o durante la lactancia. Durante el embarazo esta infección aumenta el riesgo de parto pretérmino. Además, una cuarta parte de los recién nacidos de madres que contrajeron la infección en el último trimestre del embarazo serán portadores de la infección con altas chances de hepatitis crónica.

 

Por ello, es muy importante realizar los exámenes correspondientes para determinar la condición inmunológica de la madre con respecto a este tipo de hepatitis. Las formas de detección son mediante estudios en sangre que muestren las “huellas” que ese virus deja en tu sistema inmunitario. En caso de detectarse este virus activo en tu sistema, luego del parto se administrará un suplemento inmunológico a tu bebé, además de la vacuna contra el virus de la hepatitis B, lo que disminuirá mucho las posibilidades de contagio. Para la hepatitis B no hay tratamiento específico, más allá de las indicaciones médicas sobre dieta, reposo y ejercicio.

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